El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia es una oportunidad para reflexionar sobre la falta de talento femenino en sectores clave como la industria manufacturera. Aunque la tecnología y la automatización están redefiniendo el futuro del sector, la representación femenina sigue siendo baja, especialmente en roles de dirección.

¿Por qué ocurre esto? ¿Cómo podemos cambiarlo? La respuesta pasa por inspirar a las niñas a interesarse en STEM desde edades tempranas y por construir entornos laborales más inclusivos. En este artículo, exploramos estrategias concretas para cerrar la brecha de género en la manufactura.

La realidad en cifras: Mujeres en la manufactura y STEM

El problema es evidente en los datos:

  • Solo el 29% de los trabajadores en ciencia e ingeniería son mujeres, según datos de la UNESCO.
  • En manufactura, la representación femenina en puestos directivos no supera el 15% en muchas regiones, según un estudio de McKinsey & Company, publicado en 2023.
  • A pesar de que las niñas muestran igual interés en STEM que los niños en primaria, este número cae drásticamente en secundaria y educación superior.

Estos datos reflejan que la falta de mujeres en liderazgo no es solo una cuestión de talento, sino de oportunidades y barreras estructurales.

Fomentar vocaciones STEM desde la infancia

Para cambiar esta situación, es clave actuar desde las primeras etapas educativas. Hay tres aspectos fundamentales que pueden marcar la diferencia:

  1. Referentes femeninos visibles: Las niñas necesitan modelos a seguir en el ámbito científico y tecnológico. Conocer historias de mujeres líderes en la industria puede ayudar a romper estereotipos y demostrar que las carreras STEM son una opción viable para ellas.
  2. Educación en igualdad y acceso a oportunidades: Es fundamental que el entorno educativo, tanto en la escuela como en la familia, impulse por igual a niñas y niños a explorar materias relacionadas con la ciencia y la tecnología. Es clave promover metodologías de enseñanza que despierten el interés de las niñas por estas disciplinas y eliminar sesgos de género en la orientación vocacional.
  3. Experiencias prácticas y motivadoras: Más allá de la teoría, el contacto con la ciencia y la tecnología a través de actividades prácticas y proyectos reales puede ayudar a que las niñas descubran su potencial en estas áreas. El acceso a laboratorios, ferias tecnológicas y espacios de innovación resulta clave para consolidar su interés.

El papel de las empresas: Más allá de la captación de talento

No basta con atraer mujeres a la manufactura; las empresas deben asegurar que tengan oportunidades reales de crecimiento. Algunas acciones clave incluyen:

  • Políticas de inclusión y equidad salarial: Reducción de sesgos en contrataciones y promociones.
  • Flexibilidad laboral: La conciliación sigue siendo un desafío para muchas mujeres en el sector.
  • Programas de liderazgo femenino: Crear redes de mentoría y formación para preparar a más mujeres para roles de dirección.

Si queremos una industria manufacturera innovadora y competitiva, es fundamental cerrar la brecha de género. Esto implica fomentar vocaciones STEM desde la infancia, transformar la cultura corporativa y generar espacios donde las mujeres puedan crecer profesionalmente.